Redes sociales como Facebook y TikTok han acelerado la venta de medicamentos irregulares en México

2026-10-18 23:45:16 - MUNDO

Aunque la falsificación de medicamentos en México existe desde hace alrededor de 25 años, en el último lustro ha experimentado una expansión acelerada, impulsada principalmente por la venta y promoción de estos productos en redes sociales y plataformas de comercio electrónico.

"La explosión que hay en el mundo digital ha creado un mercado que tiene una dinámica mucho más rápida que la que cualquier institución podría frenar a esa misma velocidad", sostuvo Azucena Chaidez, directora general de Simo Consulting, una empresa de estudios de mercados y opinión pública.

Medicamentos de distintas categorías se ofrecen, incluso sin receta, en plataformas como Mercado Libre y Amazon, así como en redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp, TikTok, Facebook, Telegram e Instagram.

"En las plataformas, los medicamentos falsificados se venden como un producto más, pero la realidad es que no hay una verificación. Las mismas plataformas venden las recetas (médicas)", expuso la especialista durante la presentación del estudio "Medicamentos Falsificados en México: Radiografía de un Mercado que Amenaza la Salud y la Confianza".

La investigación, presentada durante la Semana de la Innovación, organizada por la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), encontró que el mercado ilegal empieza con la necesidad del paciente de sostener un tratamiento, continuar con una terapia, controlar una enfermedad o responder a una expectativa de bienestar físico.

Las barreras del mercado formal como la falta de disponibilidad y acceso a medicamentos, así como las recetas difíciles de surtir, pueden llevar a los pacientes a buscar alternativas en canales de venta informales para seguir con su tratamiento.

"La vulnerabilidad en el sector salud suele ser el principal detonante de la búsqueda de canales no formales para conseguir medicamentos y la oferta informal finalmente se presenta como una solución inmediata que terminan pareciendo la mejor opción", expuso.

"En muchos casos, conseguir un medicamento fuera de las áreas formales no parece como una ilegalidad, sino como un triunfo de mantener su tratamiento", resaltó Azucena Chaidez.

El estudio encontró que el 100% de la gente consultada no sabía que estaba comprando un medicamento falso que podía llegar a tener una implicación contraria a la que se estaba buscando o un riesgo a la salud.

Recordó que 38% de los hogares en nuestro país vive con algún tipo de padecimiento de largo plazo que necesite un tratamiento cotidiano, es decir, hay un mercado que necesita atención continua.

El estudio también evidenció que un comprador de medicamentos falsificados no necesariamente busca "una ganga".

Los hallazgos del estudio apuntan a que quienes compran estos medicamentos buscan mantener un tratamiento de largo plazo y lograr ahorros, porque "en el hogar cada peso cuenta".

Incluso, a partir del estudio se planteó que el precio podría fijarse de acuerdo con la urgencia del comprador, que varía dependiendo de qué tanta necesidad o urgencia muestre.

Además, los compradores no perciben un riesgo al comprar estos medicamentos porque ni siquiera es consciente de que existe falsificación en el proceso y, además, hay mecanismos que parecen validar que lo que está consumiendo está bien.

"La mayoría de la gente cuando ve un sello en una caja asume que no ha sido alterada, no se pregunta si hay una cadena de frío detrás, de dónde llegó. No se cuestiona la legitimidad del producto", expuso la directora general de Simo Consulting.

Por otra parte, dijo que la falta de denuncias en los casos estudiados se debe, en parte, a que confirmar que un medicamento fue alterado requiere tiempo y pruebas que pueden ser insuficientes.

Incluso, los médicos que atienden a pacientes que recibieron tratamientos con fármacos falsos consideraron que denunciar implica un proceso largo, por lo que algunos casos quedan sin reportarse.

"Buscar esa cadena y detectar dónde está la falsificación cuesta, es tardado y es caro. El mercado cambia de aparador, en 10 minutos está en la siguiente plataforma", resaltó.

Agregó que el comercio ilegal de medicamentos abarca seis modalidades, desde productos falsificados que simulan ser auténticos, pero carecen del principio activo que declaran, hasta la manipulación de su contenido, empaque, lote o fecha de caducidad.

También incluye el desvío de medicamentos hacia distintos mercados de los previstos, el robo de productos durante el transporte o en almacenes y distribuidores, así como el contrabando de fármacos que ingresan al país sin los controles sanitarios correspondientes.

La especialista dijo que el mercado informal se alimenta, además, de las fugas y los puntos ciegos de la cadena formal de suministro.

Además, consideró que las brechas que favorecen la falsificación de medicamentos son las regulatorias, tecnológicas, económicas, de acceso, así como de información y educación.