En México hay más de 133,000 personas desaparecidas. No sólo son una cifra, sino que se trata de madres, padres, hermanos, hermanas, hijas o hijos a quienes se les recuerda con gran cariño, por lo que es difícil aceptar que alguna de estas víctimas probablemente ya hayan fallecido.
Esto convierte la desaparición en una pérdida ambigua o duelo congelado que afecta la salud mental, las relaciones familiares y los proyectos de vida, afirmó la psicoanalista Vanessa Nahoul Serio, durante la presentación de su libro "Trauma, Duelo y Recuperación".
Presentación del libro "Trauma, Duelo y Recuperación".Foto EE: Especial