La Selección Argentina podría afrontar un duro golpe en el inicio de su nuevo ciclo internacional. La FIFA confirmó la apertura de un expediente disciplinario por los incidentes ocurridos al término de la final del Mundial de 2026 frente a España, una investigación que podría derivar en suspensiones de varios partidos para algunos de sus futbolistas e integrantes del cuerpo técnico.
Según informó la agencia AFP, el máximo organismo del fútbol anunció este lunes 20 de julio el inicio de una investigación oficial para esclarecer los hechos ocurridos tras el pitazo final del encuentro que terminó con victoria de España por 1-0 y la conquista de su segunda Copa del Mundo.
La Comisión Disciplinaria de la FIFA, en aplicación del artículo 36 del Código Disciplinario, designó un fiscal de Disciplina y Ética que será el encargado de analizar las imágenes, los informes arbitrales y todas las pruebas disponibles para determinar las responsabilidades de los involucrados en la trifulca que se produjo sobre el terreno de juego.
Los incidentes comenzaron cuando los jugadores españoles celebraban la obtención del título mundial. En medio de los festejos se registraron enfrentamientos físicos y verbales entre integrantes de ambas selecciones, una situación que empañó el cierre del torneo más importante del fútbol.
¿Qué sanciones podrían recibir?
De acuerdo con un análisis publicado por el diario español Sport, el Código Disciplinario de la FIFA establece que la conducta violenta tiene como castigo mínimo tres partidos de suspensión.
La norma contempla esta sanción para acciones como puñetazos, patadas, codazos o cualquier otra agresión física contra un rival. Entre los nombres que aparecen bajo investigación figuran los futbolistas Leandro Paredes, Nahuel Molina y Thiago Almada, además del asistente técnico Roberto Ayala.
Si el material audiovisual confirma una participación activa en los incidentes, las sanciones serían prácticamente inevitables. Sin embargo, la FIFA también tiene la facultad de endurecer los castigos si considera que la gravedad de los hechos lo amerita.
El organismo valorará especialmente que los incidentes ocurrieron durante una final de la Copa del Mundo, uno de los eventos deportivos de mayor impacto global. Además, también se estudia una posible vulneración del artículo 13 del Código Disciplinario, relacionado con los comportamientos que desacreditan al fútbol, lo que podría derivar en sanciones aún más severas.
¿También afectarían a sus clubes?
Una de las principales dudas es si las eventuales sanciones impedirían que los jugadores actúen con sus respectivos clubes.
El reglamento de la FIFA contempla la posibilidad de imponer inhabilitaciones temporales para participar en cualquier actividad relacionada con el fútbol cuando se trate de infracciones especialmente graves. El precedente más recordado es el de Luis Suárez en el Mundial de Brasil 2014, cuando fue sancionado con nueve partidos con la selección uruguaya y cuatro meses de suspensión total tras morder al italiano Giorgio Chiellini.
No obstante, según las fuentes consultadas por Sport, el escenario más probable para los implicados argentinos sería diferente. Los especialistas consideran que la FIFA optaría por imponer suspensiones limitadas a los compromisos internacionales, acompañadas de importantes multas económicas para cada uno de los responsables.
La decisión final dependerá del informe que presente el fiscal de Disciplina y Ética, quien deberá determinar el grado de responsabilidad de cada implicado. Mientras tanto, el fútbol mundial permanece atento al desenlace de uno de los episodios más controvertidos que dejó la final del Mundial de 2026.