Escándalo en el Terciario de Saravia: ¿Título o apellido? Denuncian que el Terciario de Saravia funciona como un "club de amigos" del poder

- Apolinario Saravia

Escándalo en el Terciario de Saravia: ¿Título o apellido? Denuncian que el Terciario de Saravia funciona como un "club de amigos" del poder
Escándalo en el Terciario de Saravia: ¿Título o apellido? Denuncian que el Terciario de Saravia funciona como un "club de amigos" del poder

El clima en el Instituto de Educación Superior de Apolinario Saravia se ha vuelto insostenible. Lo que comenzó como una queja por trabas administrativas ha derivado en una denuncia pública masiva contra la gestión de la Rectora (esposa del intendente Marcelo Moisés) y un grupo de docentes protegidos por el poder local.


El "blindaje" político como muro
La relación matrimonial entre la Rectora y el Intendente Moisés es, para la comunidad educativa, el "muro" donde mueren todos los reclamos. Los alumnos aseguran que han presentado notas y quejas de manera formal, pero el silencio es la única respuesta.
"Es un círculo cerrado. Si la Directora es la mujer del Intendente, ¿a quién le vamos a ir a pedir justicia en el pueblo?", se preguntan los jóvenes que hoy ven en riesgo su título profesional y su esfuerzo de años. 
El silencio de los que deben dar el ejemplo.
La indignación crece al ritmo de los testimonios.Graciela Cano, otra voz que se suma a la denuncia, fue tajante al describir la institución como "una vergüenza". Para ella, el problema de raíz es la falta de una jerarquía que actúe con responsabilidad.
"No hay responsabilidad, respeto ni igualdad para con los alumnos, desde la Rectoría hasta los profesores", sentenció Cano. Su testimonio toca una fibra sensible: la vulnerabilidad del estudiante."Si los alumnos reaccionan, son maleducados. ¿Pero qué pasaría si un alumno reacciona ante la falta de respeto de esta docente? ¿Qué pasaría en ese caso?", cuestionó, dejando en claro que existe un temor generalizado a sufrir represalias académicas si alguien se atreve a levantar la voz.
Un "filtro" con nombre y apellido
La docente señalada por burlarse de los alumnos y aplazar sistemáticamente a los estudiantes (algunos rindiendo hasta seis veces) parece gozar de una inmunidad que desespera a la última promoción de Educación Especial. Mientras a algunos se les niega el cursado condicional, otros —denuncian— reciben beneficios en los exámenes finales, como pasar a instancias orales con exámenes escritos deficientes. 
A la denuncia de los alumnos actuales se suman voces de exestudiantes que describen un clima de "arrogancia" docente y una gestión institucional que "no tiene idea de nada". El vínculo político de la Rectora con la intendencia, en el centro de la polémica. 
El abandono como respuesta al atropello


Ante la falta de respuestas por parte de la Rectoría, los alumnos han optado por el "voto con los pies": abandonar la institución local. Muchos prefieren costear los gastos de traslado y el tiempo extra de viaje hacia Las Lajitas Joaquín V. González antes que seguir tolerando la falta de ética y las irregularidades en Saravia. 
Este éxodo pone en evidencia el deterioro del IES local, cuya rectora es la esposa del intendente Marcelo Moisés. Para la comunidad, esto no es casualidad: el "blindaje político" ha generado una burbuja de impunidad donde los reclamos mueren en el despacho oficial.
Voces que confirman la crisis
El descontento es generalizado y cruza generaciones de estudiantes:
María Gil fue tajante: "Es una vergüenza, tenés que tener apellido o ser hijo de tal para que te respeten".
Bethii Vera (exalumna) recordó la "prepotencia y arrogancia" de docentes que, según ella, carecen de ética y hasta de un léxico adecuado.
Graciela Cano advirtió sobre el peligro de este sistema: "Si el alumno reacciona al maltrato es un maleducado, ¿pero quién sanciona a los docentes que faltan el respeto?".
Una institución que se vacía
Mientras los estudiantes de la última promoción del Profesorado de Educación Especial luchan para que les permitan cursar condicionalmente —un derecho que se les niega arbitrariamente—, otros ya se dieron por vencidos y buscan refugio en centros educativos donde prima la igualdad.
Este "vaciamiento" de la educación superior en Saravia es una alarma para todo el departamento de Anta. Los jóvenes no están dejando de estudiar están dejando de creer en la institución de su propio pueblo.
El llamado final
La comunidad educativa exige que el Ministerio de Educación de Salta realice una auditoría urgente. El pedido es claro: transparencia, cese del maltrato y que el acceso a la educación no dependa de quién es tu padre o qué apellido llevás. Si el Estado no interviene, el Terciario de Saravia corre el riesgo de quedar reducido a una cáscara vacía, sostenida solo por el poder político pero sin el respaldo de sus estudiantes.




Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa