Un operativo de control sanitario desarrollado en las últimas horas en Joaquín V. González dejó como resultado el retiro de bebidas que no cumplían con los requisitos básicos de aptitud para su comercialización. Las inspecciones alcanzaron a diversos puntos de venta y se centraron en verificar el estado, procedencia y condiciones de conservación de los productos. 
Durante las recorridas, el personal actuante detectó mercadería que presentaba irregularidades vinculadas a fechas de vencimiento, rotulación y almacenamiento.En esos casos se procedió al secuestro preventivo, con labrado de las actas correspondientes y notificación a los responsables de los comercios. 
De acuerdo con lo informado, las actuaciones forman parte de un esquema de vigilancia bromatológica que apunta a reducir la circulación de alimentos y bebidas que puedan representar un riesgo para la salud pública. La presencia de productos alterados, vencidos o sin identificación adecuada es una de las principales causas de intoxicaciones alimentarias, un problema que suele incrementarse en épocas de altas temperaturas.
Desde el municipio se recordó la importancia de que los comerciantes mantengan controles internos permanentes sobre su mercadería, y que los consumidores verifiquen siempre el estado de los productos antes de adquirirlos o ingerirlos. La detección temprana y el retiro oportuno son herramientas clave para evitar cuadros que van desde malestares leves hasta afecciones de mayor gravedad.
Las actuaciones quedaron registradas para su seguimiento administrativo, mientras continúan las inspecciones en distintos sectores de la ciudad como parte de las tareas habituales de control y prevención.