La reciente crecida del Río Juramento a inicios de febrero de 2026 ha vuelto a poner a prueba la infraestructura de Joaquín V. González. Mientras el Comité de Emergencia Provincial mantiene un monitoreo constante, el escenario actual —marcado por la ausencia de desbordes significativos y una relativa calma en las zonas ribereñas— no es producto del azar, sino del legado de una decisión política ejecutada hace más de una década.