Ayer martes 8 de marzo aterrizó en el Aeropuerto de Ezeiza la primera familia de ucranianos que se escaparon de la guerra que se desató por la invasión de la Federación de Rusia. Se trata de una mujer con un hijo de 9 años y su abuela. El marido debió quedarse en Ucrania para cumplir con la normativa que prohíbe a los hombres de entre 18 y 60 irse del país.