Austeridad e identidad: el éxito de gestionar de cara a la comunidad

Con una fuerte impronta local, Guillermo Pérez dijo en Radio uno , el Agosto Cultural demostró que la grandeza de una fiesta radica en su gente y no en presupuestos millonarios. El balance de una celebración masiva que dinamizó la economía, defendió las tradiciones y apostó por la autocrítica en la gestión.
Hace 2 horas JOAQUIN V GONZALEZ

En tiempos donde el éxito de un evento público suele medirse bajo la fría lupa de los presupuestos millonarios y el brillo efímero de carteleras repletas de figuras internacionales, las Fiestas Patronales en honor a Santo Domingo de Guzmán en Joaquín V. González han venido a dar una lección magistral. Nos han recordado que la grandeza de un pueblo no se compra con contrataciones rimbombantes; se cultiva desde las raíces. 

Las cifras de esta última edición son, sin duda, contundentes. Más de 14 mil personas colmando la tercera noche del Agosto Cultural, un millar de gauchos custodiando la tradición en las calles y cerca de 140 puestos de emprendedores dinamizando el Complejo Deportivo Municipal. Sin embargo, quedarse únicamente en la frialdad del dato estadístico sería perder de vista lo verdaderamente importante. Detrás de cada número hay una historia, un esfuerzo y, sobre todo, una comunidad que late al mismo ritmo 

El verdadero triunfo de esta celebración radica en su rostro humano. Está en el emprendedor local que encontró un espacio vital para sostener su economía familiar; en los artistas de nuestra tierra que pisaron un escenario digno y con el respeto que merecen; en los gauchos que caminan firmes manteniendo viva la llama de nuestra identidad; y en las familias que se reencontraron en un abrazo postergado. González no necesitó de una constelación de estrellas ajenas para demostrar que su fiesta es inmensa. Le alcanzó, y de sobra, con su propia gente. 


Esto no es fruto de la casualidad, sino de una decisión de gestión clara y responsable. En un escenario económico complejo, donde cada recurso público debe cuidarse al extremo, la salida más fácil hubiese sido dejar caer el festejo. Pero se optó por el camino del compromiso. En este sentido, las palabras del Secretario de Gobierno, Profesor Guillermo Pérez, sintetizan el espíritu de la organización: con la humildad de quien gestiona para su comunidad, el funcionario pidió disculpas si algún detalle logístico se escapó de las manos, al tiempo que destacó con orgullo la gran dinamización de la fiesta y el imponente despliegue de artistas locales a lo largo de las tres noches de celebración. 
Ese equilibrio entre la autocrítica y el reconocimiento del éxito colectivo es lo que engrandece una administración. Demuestra que la austeridad no es sinónimo de pobreza, sino de administración inteligente en favor de la identidad popular, potenciando el talento de nuestra propia región. 
Hay celebraciones que trascienden un escenario o el nombre de un artista de moda. Son aquellas que forman parte del ADN de una comunidad, las que el pueblo espera y acompaña año tras año porque se reconoce en ellas. Joaquín V. González ha demostrado que cuando una fiesta le pertenece legítimamente a su gente, no hace falta buscar el brillo afuera. El orgullo de ser quienes somos brilla con luz propia.
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