




Motociclista detenido con más de 500 dosis de cocaína en Apolinario Saravia






Seguridad Urbana recuperó una bicicleta robada en Joaquín V. González


Hacia los años 2009 y 2010, bajo la gestión del entonces intendente y actual diputado provincial Gerardo Orellana, se llevó adelante el reencauzamiento del Río Juramento. En aquel entonces, el proyecto buscaba transformar un cauce errático y amenazante en uno más estable y previsible. Hoy, el tiempo le ha dado la razón a esa inversión en infraestructura básica: el trabajo realizado hace quince años sigue siendo el escudo principal que protege el casco urbano de las embestidas del agua.
Este caso sirve como recordatorio de que la verdadera gestión pública se mide por su capacidad de perdurar. Las obras que "no se ven" o que se alejan de la inmediatez electoral son, a menudo, las que terminan salvando patrimonios y vidas cuando la naturaleza decide no dar tregua. Mientras la provincia continúa activando planes de prevención ante nuevos picos de caudal, la estabilidad del cauce en González resalta la importancia de proyectar ciudades con una mirada puesta en las próximas décadas, y no solo en los próximos meses.
La obra de 2009-2010 no solo reencauzó un río; encauzó el futuro de una comunidad que hoy, ante una nueva amenaza climática, puede dormir con la tranquilidad de saber que el trabajo bien hecho resiste el paso del tiempo.











