




Motociclista detenido con más de 500 dosis de cocaína en Apolinario Saravia






Seguridad Urbana recuperó una bicicleta robada en Joaquín V. González


La inseguridad ya no es una sensación , es una realidad ,robos , violencia y el flagelo de la droga, que se apodero de la rutina tranquila de un pueblo y la transformo en miedo, mientras el gobierno municipal mira hacia otro lado o se refugia en excusas gastadas. No hay planes visibles, no hay coordinación, no hay respuestas, hay silencio, y el silencio y la falta de decisiones cuando gobierna también es una forma de violencia
No solo es abandono lo estructural, calles destruidas , espacios públicos deteriorados, servicios deficientes y vecinos olvidados,, los vecinos se organizan como pueden, supliendo con esfuerzo propio lo que el municipio debería garantizar con gestión y compromiso.Esta ausencia del estado municipal no es casual es el resultado de una administración sin rumbo, desconectada de la realidad y de las urgencias de su gente
la violencia crece cuando no hay autoridad , cuando no hay políticas claras, cuando un intendente elige la comodidad de su despacho antes que caminar el pueblo y escuchar a quienes lo eligieron. Gobernar no es ser oportunista con discursos vacíos, ni culpar a otro niveles del estado, gobernar es hacerse cargo dar la cara y actuar.
El reclamo de los vecinos es legitimo y necesario, no se trata de una disputa partidaria , sino de una demanda ciudadana elemental con dignidad, sin miedo y con un municipio que funcione
Pizarro no esta pidiendo milagros, esta exigiendo gestión, presencia y respeto. Si el intendente no puede, o no quiere, asumir ese compromiso, entonces deberá escuchar con atención el mensaje que llega desde el vecino, la comunidad de Pizarro esta cansada del abandono y no esta dispuesta a seguir pagando el costo de una gestión que le dio la espalda











