Sáenz y un final de emociones: "Desde que asumí no duermo, no descanso, les pido que me acompañen"

Con la voz quebrada y notablemente emocionado, el mandatario salteño dijo que no tuvo un día de paz. "Ni en lo espiritual ni en lo personal"
Hace 6 años PROVINCIALES

En el último tramo del discurso, el gobernador Gustavo Sáenz se salió del libreto y se emocionó. "Desde que asumí no tuve un día de paz, ni en lo espiritual, ni en lo personal. me tocó mostrar la realidad más dura y dolorosa. La pobreza, hambre y muerte de niños inocentes que no eligen venir a este mundo", advirtió el mandatario salteño. 

Y en esa línea agregó Gustavo Sáenz aseguró que, "desde que asumí no duermo, no descanso, les pido que me acompañen, que me ayuden, me fortalezcan".


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