Tras una serie de denuncia en la Justicia Federal que “se daba cuenta de que los gendarmes cobraban coimas en plata o en aparatos electrónicos para facilitar contrabandos y secuestro de mercaderías sin el protocolo correspondiente”. Tras ello la Fiscalía Federal habría encomendado a la misma fuerza de seguridad las investigaciones, que desembocaron en el allanamiento a la Sección y Patrulla de Las Lajitas y detuvieron a los gendarmes coimeros, secuestrándose asimismo dinero en efectivo y mercaderías sin las actas correspondientes.Fueron demorados 1 oficial, 3 suboficiales y 1 gendarme, entre ellos una mujer.