Tegucigalpa, 6 nov (EFE).- Honduras impulsa una estrategia para atraer inversiones de su diáspora, especialmente en Estados Unidos, con proyectos inmobiliarios, agroindustriales y de servicios que buscan ampliar exportaciones y generar empleo en el país, donde más del 60 % de su población está en situación de pobreza.
El ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, dijo en una entrevista con EFE que el Gobierno ha identificado en los hondureños que residen fuera del país una oportunidad para atraer capital, debido a que muchos han alcanzado una importante capacidad económica y mantienen vínculos con su nación de origen.
"Nos dimos cuenta de que es más fácil vender a Honduras para invertir a los hondureños que han sido exitosos en el extranjero y que tienen capacidad de pago, que a los mismos americanos (estadounidenses). Un hondureño con capacidad económica y cariño por su país está más dispuesto a invertir", sostuvo.
En Estados Unidos residen alrededor de 1,8 millones de hondureños, entre personas con estatus migratorio regular e indocumentadas, según cifras de las autoridades de Tegucigalpa.
Uno de los proyectos en marcha contempla la construcción de al menos 400 viviendas en el departamento de Santa Bárbara, en el oeste del país, dirigidas especialmente a hondureños residentes en Estados Unidos y con participación de capital hondureño-estadounidense y hondureño-mexicano.
Ordóñez explicó que el Gobierno trabaja en mecanismos para dar seguridad a los hondureños mediante la verificación de la documentación legal de los terrenos, las empresas constructoras y la calidad de las viviendas.
La cartera general de posibles inversiones que maneja el Gobierno de Honduras se acerca a los 3.000 millones de dólares, aunque el funcionario no precisó qué monto corresponde específicamente a iniciativas promovidas por la diáspora.
También, destacó el interés de algunos hondureños en invertir en agricultura, particularmente en el cultivo de ocra (un vegetal), así como en la industria alimentaria, el procesamiento de aceite de coco y la comercialización de sal hondureña en el mercado estadounidense.
A estas oportunidades se suman los centros de datos, los servicios digitales, la programación y el trabajo remoto, sectores en los que Honduras busca atraer inversionistas mediante posibles modificaciones a los regímenes de zonas libres y de servicios empresariales, señaló Ordóñez.
Honduras, añadió el ministro, necesita diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia de las remesas, que representan alrededor del 25 % del producto interno bruto (PIB) y cuyo flujo podría disminuir con el paso de las generaciones.
"Las remesas son nuestro principal ingreso, pero si no creamos estos vínculos, con las generaciones los lazos se van perdiendo. Necesitamos que el hondureño en el extranjero sienta el respaldo del Gobierno y transforme su dinero en inversiones productivas", enfatizó.
El ministro destacó las ventajas logísticas de Honduras para ampliar su presencia en Estados Unidos, entre ellas la cercanía geográfica y los tiempos de transporte marítimo, de entre tres y cinco días hacia algunos destinos, frente a aproximadamente mes y medio desde China.
No obstante, consideró necesario mejorar la promoción internacional del país y mostrar sus capacidades productivas, al señalar que en el extranjero Honduras suele asociarse principalmente con la delincuencia, la inseguridad y la migración irregular.
El Gobierno también busca fortalecer la organización de los hondureños en el exterior, cuyas asociaciones funcionan de manera dispersa, mediante una estructura que permita articular sus iniciativas empresariales e identificar oportunidades de inversión.
"Ocupamos conectar a toda esa gente (hondureños)", expresó Ordóñez, quien indicó que, como parte de la estrategia, se mantienen conversaciones con las aerolíneas Avianca y Breeze Airways para explorar una ruta directa entre Honduras y Nueva Orleans, ciudad que, según dijo, concentra una importante comunidad hondureña. EFE
Anny Castro