El mercado ilegal de fentanilo ha mostrado una alta capacidad de adaptación: la disponibilidad, oferta y precios de la droga no han registrado cambios significativos pese a factores como la guerra entre las facciones de "Los Chapitos" y "Los Mayitos" en Sinaloa, y la estrategia de seguridad impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ante la presión política, comercial y diplomática de Estados Unidos.
Pese al despliegue de fuerzas especiales, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y los decomisos históricos de estupefacientes, las organizaciones criminales han logrado mantener la cadena de suministro hacia la frontera y las principales ciudades estadounidenses. Así lo explicó David Mora, analista para México del International Crisis Group, en entrevista con Animal Político.
El International Crisis Group es una organización independiente dedicada a la prevención y resolución de conflictos armados en el mundo. Con sede en Bruselas y presencia en más de 70 países y territorios, elabora investigaciones de campo y análisis dirigidos a gobiernos y organismos internacionales para identificar riesgos de violencia y formular recomendaciones de política pública orientadas a la paz, la seguridad y la estabilidad.
En los Laboratorios CBP se realizan pruebas para detectar fentanilo. Foto: Customs and Border Patrol
Al detallar los principales hallazgos del informe "La guerra de los herederos en Sinaloa: combatir el crimen en México bajo presión de EE. UU.", Mora aseguró que frente a las exigencias de resultados tangibles por parte de Washington —que ha recurrido a amenazas arancelarias y la designación de los cárteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras—, el gobierno mexicano optó por una estrategia antinarcóticos más dura, con el despliegue de más de 16 mil efectivos militares en Sinaloa, de los cuales 2 mil están dedicados exclusivamente a tareas de interceptación de drogas y destrucción de centros de producción.
Sin embargo, el analista advirtió que esta estrategia enfrenta una contradicción: aunque ha alcanzado cifras récord en decomisos y aseguramientos, no ha logrado modificar de manera significativa el funcionamiento del mercado ilegal del fentanilo.
"El gobierno ciertamente tiene una política mucho más agresiva, mucho más confrontativa, que en términos de antinarcóticos ha producido cifras récord como resultado, pero el mercado se ha sabido adaptar y la disponibilidad de la droga no ha sufrido una alteración mayor", dijo Mora.
Te podría interesar: "¿Tienes todo lo que necesitas?": Espacios seguros ante la prohibición del uso de drogas
Esta continuidad en el suministro de fentanilo y la estabilidad de sus precios en el mercado estadounidense responde, de acuerdo con el especialista, a la manera en que las redes delictivas han logrado adaptarse.
El informe del International Crisis Group sostiene que la oferta de fentanilo permanece prácticamente inalterada y, como ejemplo, recoge testimonios de consumidores en Tijuana. Estas personas señalaron que una pequeña porción de la sustancia continúa comercializándose en alrededor de 50 pesos (menos de tres dólares). Tal estabilidad en el precio es el reflejo de la capacidad de adaptación logística de las redes criminales, aun en un contexto de mayor presión por parte de las autoridades.
Entre las hipótesis analizadas por la organización, enfocada en la prevención de guerras y en dar forma a políticas que contribuyan a la paz, se encuentra el traslado fuera de Sinaloa de centros de fabricación; la implementación de nuevos métodos de tráfico y la utilización de reservas de droga acumuladas que permiten a las organizaciones sortear tanto el asedio militar como la disputa interna que mantienen las facciones de "Los Chapitos" y "Los Mayitos" en Sinaloa.
Además, la fragmentación criminal ha permitido que otros grupos del estado operen sin mayores interferencias. El norte de Sinaloa, explicó el analista David Mora, permanece relativamente pacífico debido a la hegemonía criminal ejercida por Fausto Isidro Meza Flores, alias "El Chapo Isidro", al frente de una estructura vinculada con los Beltrán Leyva, donde los aseguramientos masivos evidencian una producción elevada de fentanilo en polvo.
A pesar de los decomisos, el tráfico de fentanilo no se detiene. Foto: Cuartocuro
De manera paralela, el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha negociado accesos estables a la frontera con facciones locales, lo que explica por qué la cadena de suministro hacia Estados Unidos no ha experimentado perturbaciones significativas pese al conflicto entre grupos criminales en Sinaloa.
Para Mora, una de las principales limitaciones de la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en la procuración de justicia.
Aunque reconoció que la intervención federal ha sido efectiva, desde una perspectiva táctica —mediante el despliegue militar inmediato, decomisos y la contención de enfrentamientos urbanos— advirtió que las capturas de cargamentos históricos no reducen la capacidad de las estructuras criminales porque el sistema judicial no logra desmantelar las redes operativas, financieras y de protección que sostienen el negocio.
"Tenemos la parte táctica inmediata, militar, los decomisos, los arrestos. Eso está ahí y eso el gobierno lo hace bien, tiene las capacidades para hacerlo. Pero esas victorias pueden ser muy cortoplacistas porque realmente detrás, pues hay muy poco", afirmó.
Lee: "Fentanilo. ¡A la primera te mata!": SEP anuncia campaña contra las drogas en secundarias y prepas
Como ejemplo de estas limitaciones, Mora cuestionó que el decomiso de cargamentos de fentanilo en polvo superiores a una tonelada —como los registrados en el municipio de Ahome, Sinaloa— no derive en procesos penales exitosos ni en la desarticulación de las redes de producción correspondientes.
El analista señaló que las carpetas de investigación abiertas a nivel estatal y federal en Sinaloa por delitos relacionados con narcotráfico y producción de drogas mostraron una tendencia decreciente en 2025 respecto de 2024, pese a la intensificación de las operaciones militares.
Añadió que la mayoría de las personas procesadas bajo la figura de prisión preventiva obligatoria son distribuidores menores, transportistas o jóvenes reclutados por grupos criminales.
Una pequeña porción de fentanilo cuesta alrededor de 50 pesos. Foto: Cuartocuro
Mora también señaló que la presión de la administración estadounidense ha evidenciado cambios y contradicciones en el discurso del gobierno federal mexicano. Criticó que la actual administración haya retomado la narrativa del gobierno anterior al negar que el fentanilo se fabrique en territorio mexicano y sostener que en el país solo se realiza el empastillado de sustancias importadas desde China.
Para el analista, esta postura contradice las acciones y evidencias operativas presentadas por el Gabinete de Seguridad, que ha informado sobre el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el aseguramiento de grandes cantidades de droga terminada.
"Políticamente yo no entiendo qué gana el gobierno mexicano cuando se va por ese camino, porque entonces lo que tiene México es un problema gravísimo en sus puertos y en sus aduanas: si pueden traficar dentro del país tonelada y media de fentanilo, entonces tenemos un problema de fronteras y puertos absolutamente porosos", dijo.
Te recomendamos: La mortalidad por consumo de fentanilo
El analista expuso que negar la producción mientras se duplican las inspecciones manuales en aduanas marítimas, como Manzanillo, Colima, para detectar precursores químicos, o mientras se decomisan toneladas de fentanilo listo para su distribución, carece de consistencia y beneficio político.
También señaló que agencias estadounidenses mantienen plena certeza de que Sinaloa es el principal epicentro de fabricación ilegal de fentanilo y han identificado la expansión de laboratorios hacia el centro del país, como el Estado de México, donde han sido desmantelados sin que todos los operativos sean informados públicamente.
Sobre los vínculos de complicidad entre corporaciones estatales de seguridad pública y grupos criminales en Culiacán, Mora señaló que el nivel de penetración del crimen organizado ya era conocido por las autoridades federales antes de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos formalizara acusaciones públicas contra altos mandos y políticos sinaloenses.
En la zona fronteriza entre México y EU siguen los decomisos de fentanilo. Foto: Customs and Border Patrol
El informe del International Crisis Group documenta que desde el inicio de las disputas entre grupos criminales, más de 230 elementos de la policía municipal de Culiacán fueron dados de baja luego de acreditarse sus vínculos con "Los Chapitos".
Asimismo, recordó que la Secretaría de la Defensa Nacional desarmó por completo a la corporación local para aplicar exámenes de control de confianza en la Ciudad de México y recomendó separar de sus cargos a alrededor de un centenar de agentes por falta de fiabilidad, lo que demuestra que el diagnóstico sobre la corrupción interna ya estaba en manos del gobierno federal.
Las proyecciones de seguridad para Sinaloa hacia los próximos años descartan una pacificación o una disminución sostenida de la violencia en el corto plazo. David Mora previó que las disputas territoriales continuarán vigentes e inestables rumbo al proceso electoral de 2027, cuando el estado renovará la gubernatura.
El analista explicó que existe una diferencia entre los indicadores oficiales de homicidios dolosos reportados por las fiscalías estatales y el número real de muertes violentas registradas en el territorio, donde los niveles de violencia criminal persisten pese a la intervención del Estado.
¿Ya leíste? Mamás usuarias de drogas: adicción durante el embarazo, criminalización y un montón de bebés con abstinencia
Señaló que la fragmentación del panorama criminal, la pérdida de hegemonía de "Los Chapitos" frente a "Los Mayitos" y la incursión armada directa del CJNG mantendrán las condiciones de riesgo e inestabilidad en la entidad.
Por último, Mora descartó que la presión de Washington sobre la agenda de seguridad mexicana disminuya ante una eventual alternancia de partido en Estados Unidos. Para ello, recordó el precedente de la administración demócrata de Joe Biden en materia migratoria y fronteriza, la cual mantuvo vigente el Título 42 y prolongó medidas más estrictas establecidas originalmente durante el primer mandato de Donald Trump.
Concluyó que el combate al narcotráfico, el control de las aduanas y la contención del tráfico de fentanilo se han convertido en temas permanentes de la política exterior estadounidense, por lo que México continuará enfrentando exigencias operativas desde Washington, independientemente del partido que ocupe la Casa Blanca.