Clamor en Joaquín V. González: Exigen disculpas públicas de cura tras maltrato a un menor

- JOAQUIN V GONZALEZ

Clamor en Joaquín V. González: Exigen disculpas públicas de cura tras maltrato a un menor
Clamor en Joaquín V. González: Exigen disculpas públicas de cura tras maltrato a un menor

La comunidad de Joaquín V. González se encuentra en estado de alerta y profunda indignación tras el reciente episodio de maltrato protagonizado por el párroco local hacia un menor. Lo que debió ser un espacio de contención y fe se transformó en un escenario de humillación pública que hoy genera un repudio generalizado.

Según denunció la escribana Córdoba —tía del menor— en declaraciones a Radio Uno, el religioso no solo agredió verbalmente al niño en plena celebración ante la multitud, sino que posteriormente mostró un desprecio absoluto al referirse a su contextura física con términos peyorativos. "Optó por el maltrato y el desprecio por la forma física de un niño, llamándolo 'gordo', en lugar de asistirlo si realmente se estaba sintiendo mal", manifestó la profesional, visiblemente afectada.


Una conducta que contradice el mandato religioso


El reclamo de la familia y de gran parte de la comunidad es claro: la actitud del cura no solo demuestra una incapacidad humana para el trato con menores, sino una falta de humildad impropia de quien lidera una comunidad creyente. Lejos de ofrecer una disculpa sincera, el párroco habría intentado justificar su accionar con excusas y, en un acto de autoritarismo, habría ordenado que el niño no regrese a la iglesia o a la sacristía.


"Nuestra iglesia es nuestra, no suya. Él está de paso", sentencian desde el entorno del menor, recordando que el derecho de los fieles a habitar los espacios sagrados no depende del arbitrio de una persona que hoy es señalada por su falta de caridad y responsabilidad.


Exigencia de retractación y posibles acciones legales


La comunidad exige que el sacerdote se retracte y pida disculpas públicas al menor  en el mismo lugar donde fue agredido: durante la misa y frente a los fieles.


Aunque el reclamo se ha iniciado en la esfera pública y social, la familia no descarta avanzar hacia las vías legales y eclesiásticas correspondientes. La advertencia es contundente: si no existe una reparación del daño moral causado, la condena social será inevitable. En Joaquín V. González, el mensaje es de unidad: "Si atacan a uno, nos atacan a todos".


El pueblo espera ahora una respuesta de las autoridades del Arzobispado. El silencio, en estos casos, suele ser cómplice del maltrato.







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