Según confirmaron vecinos y comunicadores locales, las ráfagas llegaron desde el norte poco antes de las 19 horas, generando una situación de extrema peligrosidad. Como consecuencia, se registraron voladuras totales y parciales de techos en varias viviendas, además de postes del tendido eléctrico derribados y árboles caídos, especialmente en la zona urbana. 
Al menos cinco casas resultaron afectadas por la fuerza del viento, mientras que la caída de postes dejó cables de alta tensión sobre la vía pública, lo que obligó a emitir un llamado urgente a la precaución y a evitar circular si no es estrictamente necesario. 
La empresa EDESA fue notificada sobre los daños en la red eléctrica, aunque se advirtió que la normalización del servicio podría demorar debido a que otras localidades de la región también sufrieron consecuencias por el temporal.
Las autoridades locales continúan con el relevamiento de los daños, mientras se solicita a la población mantenerse atenta a la información oficial y extremar los cuidados ante posibles nuevas ráfagas