Este miércoles se realizó una audiencia donde los policías implicadas en el caso de abuso de autoridad en Apolinario Saravia realizaron una ampliación de declaración que permitió un importante giro de la causa.
Se trata de los policías Argañaraz y Gimenez quienes patrocinados por un nuevo abogado decidieron contar la verdad y así cambiaron el tenor de sus manifestaciones luego de que en un principio habían avalado la posicion del comisario Walter Mamani con relación a la denuncia que éste había orquestado para detener al joven Luciano Diez, acusándolo de evadir un control, resistencia a la autoridad, entre otros.
Este miércoles los efectivos de Apolinario Saravia que están imputados y privados de la libertad, dieron un giro a la causa cuando reconocieron que los argumentos de Mamaní, faltan a la verdad.
Dijeron que la única vez que cruzaron a Diez en su vehículo fue cuando el comisario se bajó de la camioneta y efectuó los disparos, es decir que no hubo evasión a un control ni resistencia a la autoridad. Agregaron que a partir de ahí por orden del Jefe comenzó una intensa persecución para detener al joven.
Lo más grave y que complica seriamente la situación del ex comisario es que confesaron que una vez detenido fueron obligados por Mamani a firmar la denuncia en contra de Luciano Diez. «Al comisario Mamani no se le podía decir que no», recordaron los policías tomando una importante distancia de las actuaciones de su ex jefe.
Con este nuevo relato se caen los argumentos que tuvo el ex jefe de subcomisaria El Dorado, para detener a Diez, dejando al descubierto que solo se trataba de una cuestión personal.
FUENTE: EXPRESIÓN DEL SUR