Comentaron que los concejales que asistieron fueron Juan Pablo Cuellar (UCR Cambiemos), Nicolás Luna (MPU),  Rubén Palmero (FPV), Guillermo Pérez (PJ) y la concejal María Montenegro (PJ). De la División de Inspecciones y asistencia técnica del departamento de bomberos de la provincia, fueron el Oficial ayudante Maximiliano Plaza y el Cabo Cristian Leguizamón.
Si se hubieran puesto la mano en el corazón podrían haber sacado un proyecto de ordenanza, el proyecto se presentó el 5 de diciembre y la policía de la provincia todavía no había realizado las habilitaciones”, , dijo, María Quiquinto. Para Andrea Staiger “es una burla” que la respuesta de los concejales sea solo la colocación de carteles  ante la contaminación visual que hay en esos lugares donde difícilmente la gente se detenga a verlos y decida no comprar pirotecnia, en particular las bombas de estruendo, “es difícil ponerse en la piel del otro” expreso
 Andrea manifestó que era lamentable que no haya estado uno de los principales comerciantes de pirotecnia de la ciudad, y dijo que era una burla poner solo un cartel “para que una persona cualquiera vaya y si se le antojó  leer el cartel va a decir ‘ay qué pena los  chiquitos, los animales, no voy a comprar’. Si no ven el cartel, la bomba de estruendo está ahí”…”Me parece injusto y doloroso”, añadió después.  Aclaró que no está en contra del comercio de la pirotecnia pero sí de la bomba de estruendo “el daño que causan, para agarrar cuánta plata más
Lo que no está prohibido está permitido” dijo el presidente del Concejo Deliberante Juan Pablo Cuellar. “Queremos que entre todos los actores de la sociedad nos involucremos” agregó, sin embargo no hubo voluntad política de trabajar en un proyecto de ordenanza este año.
Maria Quiquinto detalló que todo lo que supera los 85 decibeles “es lo que provoca mayor daño. Tirar eso es como que a nuestro niño lo insertemos en un campo de batalla, es lo que él siente. Si nos pusiéramos cada uno en un aparato donde escuchemos los 85 decibeles, creo que nos daríamos cuenta del daño que le estamos haciendo a esa criatura. Ellos van a ir perdiendo un poco de su audición, se van alterando sus nervios. Es lo que nosotros tenemos que vivir, no hay noche buena que nosotros no tengamos que dejar nuestro plato de comida e irnos al cuarto y llevarlos a ellos para protegerlos. No podemos brindar, ni un año nuevo decirles felicidades a nuestros hijos ni al resto de la familia, ni por teléfono podemos llamar porque ellos al sentir el mínimo ruido ya están  alterados. Apagamos el teléfono, todo. Somos las mamás, las que tenemos que ir con nuestro hijo a nuestro cuarto, buscar la forma que lo calme más bonito, poner el aire acondicionado, la música que los relaje. Es algo re doloroso lo que se vive. Creo que así como lo estoy manifestando están de acuerdo muchas mamás
Lo que pedía era que el concejo deliberante trate la forma de hacer una ordenanza, un proyecto de legislación donde podamos todos, tanto las instituciones como la sociedad, bomberos, el municipio, trabajar conjuntamente. No nos negamos a salir a la calle y trabajar conjuntamente pero necesitamos que nos apoyen”, declaró Quiquinto. Andrea explicó las reacciones de los niños con autismo ante la pirotecnia “Ellos tienen crisis de nervios, tienden a autoagredirse, golpearse la cabeza contra la pared, lastimarse o lastimarnos a nosotras. Esto que una viene a pedir no es un capricho, es una necesidad que tenemos