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Un padre caminaba tres horas todos los días para llegar al trabajo hasta que sus compañeros le dieron una sorpresa maravillosa
Un padre caminaba tres horas todos los días para llegar al trabajo hasta que sus compañeros le dieron una sorpresa maravillosa

Todos los días, Trenton Lewis caminaba de su casa al trabajo en Little Rock, Arkansas. Y siempre llegaba a tiempo, sin importar que el tiempo fuera frío o lluvioso, para laborar en el área de carga de la sede de la empresa de paquetería UPS en esa ciudad.

Pero algo había de extraño en la forma como Lewis, de 21 años, iba todos los días de ida y vuelta entre su casa y el trabajo. Como narró la televisora local KATV, Lewis caminaba cada día cerca de tres horas para llegar a su lugar de empleo, y es de suponer que otras tantas de vuelta a casa. Dado que su turno comienza a las 4 am, su andar diario lo iniciaba siempre hacia la medianoche para tener tiempo de recorrer cada madrugada las cerca de 11 millas, casi 19 kilómetros, de distancia entre su hogar y su trabajo.

Trenton Lewis con el auto que sus compañeros de la empresa UPS en Little Rock, Arkansas, le reglaron para que no tuviera que caminar cada día tres horas de su casa al trabajo. (Captura de video KATV-ABC)

Lo curioso es que ninguno de sus compañeros y colegas de UPS sabía lo que Lewis debía caminar cada día para presentarse a cumplir sus labores. “Mi orgullo es fuerte”, le dijo el joven a CNN.

Los compañeros de trabajo de Lewis finalmente se dieron cuenta de la proeza atlética diaria del joven, que además tiene una hija de 14 meses, y decidieron darle una sorpresa.

Sin que Lewis lo supiera, dos de sus compañeros, los esposos Patricia y Kenneth Bryant, comenzaron a hacer una colecta económica para comprar un automóvil que le evitara al joven trabajador sus muy largas caminatas cotidianas. Bryant obtuvo 1.900 dólares e identificó un automóvil apropiado, un sedán Saturn Ion 2006.

Cuando tuvieron el vehículo listo, pues Bryant incluso reparó algunos detalles que el auto tenía, los compañeros de Lewis se reunieron y, para que él no sospechara, le dijeron que fuera con ellos a una reunión sindical en el estacionamiento. Entonces, Bryant sacó unas llaves de su bolsillo y se las dio a Lewis.

“Esas llaves no pueden ser mías… entonces él me las dio y mi corazón se sacudió, no podía ser real”, contó un Lewis emocionado a la KATV.

No es claro si Lewis caminaba de ida y vuelta a casa porque no tenía otra opción ni transporte público disponible o porque, quizá, después de un tiempo se acostumbró a hacerlo y lo asumió como una realidad. “Tenía música en mi cabeza y simplemente caminaba sin preocuparme de nada”, comentó el joven.

Ahora, Lewis puede salir de casa a su trabajo a las 3:30 am y hace la travesía en su auto no solo mucho más rápido sino con un corazón cargado de ánimo y camaradería.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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